Digo creo, porque no tengo pruebas.
Pienso que es así,
yo estoy dentro de mi piel y sé que es lo que siento.
El virus circula en el mundo desde enero y en febrero,
todos mis alumnos tenían resfriados fuertes, gripes, accesos de tos persistente y pulmonías.
Yo pasé esos días sin ningún síntoma. Pero al día de hoy he sufrido todos y cada uno de los síntomas.
Para confirmar mi intuición hoy, el periódico “Giornale di Brescia”, publica un artículo que este diario junto con la agencia de investigación y análisis de datos “InTwig” de Bérgamo ha realizado.
En éste artículo mencionan que en marzo del 2019 en la provincia de Brescia hubo 1,000 decesos y que en el mismo periodo ahora, 2020 casi se cuadruplicaron con más de 3,700 fallecimientos.
Estos datos reflejan sólo el 92% de la población Bresciana.
El Médico de emergencias Doctor Jesús Candel de Granada dijo también que se calculaba que en España almenos el 80% de las personas había estado en contacto con el virus. Entonces, si todos eventualmente estamos ya contagiados o si todos o la mayor parte de la población vamos a hacer antes que después ésta enfermedad
¿Cuál sentido tiene el aislamiento social y la quarentena voluntaria/obligatoria?
Además de no abarrotar los hospitales haciendo imposible el trato óptimo de cada paciente,
pues, minimizar al máximo la carga viral.
Ahorita explico qué es ésto de la carga viral.
Pero les anticipo que, por éste motivo, estoy en completo desacuerdo con las políticas aplicadas por los dirigenes de países como Brasil, México y Suecia.
Otros datos que me sirven para armar mi reflexión es que las estadísticas de todos los países no son homogéneas, aparentemente los datos estadísticos no siguen el mismo trend, por un lado los números que escuchamos día con día podrían ser entendidos completamente sólo por los profesionales de los números y a nosotros simples mortales nos dejan con más dudas que certezas y no creo que la disparidad de estos números sea debido a mi interpretación limitada e ignorante de éstos números o a las medidas más, o medidas menos, que han tomado en muchos países hasta ahora.
Ésta reflexión me lleva en dos direcciones, la
primera:
que en algunos países estén considerando en las estadísticas única y
exclusivamente a los muertos por Covid-19 y no con
Covid-19,
es decir, en el primer caso,
consideran como víctimas de la pandemia sólo a las personas que estaban sanas antes de contraer el virus y murieron. Yo sospecho que en algunos países están presentando los datos de ésta manera, y no soy la única a sospecharlo.
La principal consecuencia de éstos datos aligerados es que cuando en enero veíamos a China desplegar el gran aparato estatal contra unos pocos casos, bueno, eso hizo que los otros países, no le hubieran dado tal vez la suficiente importancia.
De todas maneras, aún después de ser testigos de lo que
se está desarrollando en Italia, muchos países decidieron simplemente no
alarmarse pero tendrían almenos que haberse puesto en alerta.
En Italia se consideran víctimas también a las personas que padecían de otras patologías conjuntas, el Sars-CoV-2 vino a empeorar su cuadro clínico y las complicaciones les causaron la muerte, pero, no se están haciendo pruebas a las personas que están muriendo dentro los asilos de ancianos, ni a las personas que fallecen en sus propios domicilios.
Ya bajo éstos dos puntos de vista nos puede resultar más claro el porqué en casi ningún país del mundo las estadísticas coincidan, ni por número de muertos, ni por número de contagiados. Es cierto que las variables son en cada caso diferentes pero estas cosas las podremos saber más adelante en el tiempo. Las únicas estadísticas que podrían ser fidedignas tal vez, son las de los pacientes recuperados, pero ni siquiera tanto.
El porcentaje de letalidad del virus, comprobado en varios centros de estudios epidemiológicos es de un 1,57% y por la Organización Mundial de la Salud de un 3,4% al 3 de marzo a nivel mundial.
Ahora, podemos deducir que:
-No todos los países están haciendo pruebas de positividad a todos los ciudadanos, no creo que sea una cosa imposible de hacer y no creo que el límite sea económico, más bien, la principal razón es que estamos frente a un virus muy contagioso, que las pruebas pueden dar falsos positivos y falsos negativos, que hoy un negativo puede dar mañana positivo y viceversa, que hasta ahora se sabe que es posible contraer la enfermedad más de una vez. Entonces entiendo que algunos países, Italia incluída, sepan que son datos fluctuantes, que no se fijan en el tiempo y se entiende que no quieran inflar sus estadísticas en éste sentido más de lo que ya lo están.
-Por el mismo motivo sí, nos ayuda a alimentar la esperanza el saber que hay personas que están sanando, pero, los números tampoco reflejan muy bien la situación por el simple motivo que todos somos suceptibles de repetir el contagio.
-Los números de fallecidos tampoco reflejan el drama real que estamos sufriendo.
Para ilustrar éste punto pongo a su consieración los datos de la provincia de Brescia, donde yo vivo.
Como lo escribí más arriba, el Sars-CoV-2 habría provocado casi tres mil muertos más de el promedio, durante el mes de marzo 2020, es decir, el doble, sí, el doble de lo indicado por los datos oficiales. En 2018 y 2019 durante ese mismo período, marzo, fallecían alrededor de 1,000 personas. Al 3 de abril del 2020 señalan 8,757 contagiados desde el inicio de la emergencia y los fallecimientos según fuentes oficiales ascienden a 1,477 durante el mes de marzo de 2020.
Sobre la carga viral, bueno pues les escribo aquí la poca información que he logrado juntar. Con ésta idea, algunos profesionales españoles tratan de explicar por qué hay también enfermos y fallecidos jóvenes sin antecedentes médicos, es decir, va a influir muchísimo cuántas veces te has expuesto al virus y con qué tipo de persona, es decir, contacto directo o no; positivos sin síntomas o con personas en convalecencia; o con las personas que más carga viral poseen, que son las personas en el pleno de la infección.
Aunque nos sentimos desprevenidos y desorientados, con el conocimiento que hemos acumulado hasta ahora podemos
afinar nuestra lucha contra éste nuevo coronavirus, antes de poder permitirnos
quizás de pensar en salvar la economía. Sin salud no hay ciudadanos y sin ciudadanos no hay nación.
Para concluir tres puntos:
-Tenemos que usar TODOS, el tapabocas, no para protegernos, pero sí para proteger a los demás. Éste es el modo recíproco en el que nos salvaremos los unos a los otros, no me protejo contra el virus con tapabocas destinados a los profesionales de la salud, pero confío en que otros, al usar un simple tapabocas, están pensando en mí, me están protegiendo.
-Quedarse en casa. Hay muchas personas que
dicen que no le hacen mal a nadie saliéndose a correr o a pasear al perro o a
la montaña solitaria.
No es así.
Hacen un mal inmenso a las personas que se quedan en casa, no sólo arriesgándolos a aumentar su carga viral, también lastimándolos moralmente al comportarse sin dignidad ni respeto por el sentimiento de los demás. Si millones de personas la pensáramos así, bueno, éste caos sería aún mayor, éstas personas inconscientes pueden salir en soledad a la calle gracias a que millones nos quedamos en casa.
Entonces quedándonos en casa evitamos aumentar la carga viral en nuestro cuerpo.
-No es lo mismo que a tu cuerpo entren 1,000,000 de virus que 1,000,000,000,000 de virus. El cuerpo a lo mejor puede con la primer cantidad y no podrá con la segunda. Es sólo un ejemplo, pero creo que es un concepto fácil de entender.
Por último, pido a los gobiernos de el mundo entero:
-Abastecer a los hospitales de pruebas veloces, para agilizar las resuestas de las salas de urgencias.
-Abastecer a los profesionales de la salud en primer lugar con trajes de protección adecuados y enseguida a todas las personas que siguen trabajando en éstos días para que hayamos millones que podamos quedarnos en nuestras casas.
-Pensar al abastecimiento de despensas para los sectores más débiles de la población, para que ellos también puedan cumplir con la cuarentena.
-Que se realice una aplicación para los celulares en donde la adesión y condivisión de datos sea voluntaria, y donde los gobiernos garanticen la privacidad de dichos datos, para rastrear el desarrollo de los síntomas en cada persona que quiera participar, datos que recopilados a nivel mundial serán muy valiosos
Finalmente yo, honestamente pienso que será un tema de no acabar hasta que se encuentre una cura. Entonces los representantes miembros de los gobiernos mundiales, deben de prepararse para los próximos meses y realizar reuniones con todas las naciones unidas, de nada servirá que un país como China declare hoy su victoria ante el virus si la mitad de el mundo está en medio de la batalla feroz y quedan aún muchas naciones en donde, probablemente éstos acontecimientos epocales y desafiantes despeguen en muy corto tiempo.


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